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Después de semanas de calor, trayectos largos y carga extra, tu coche no es el mismo que antes del verano. Aunque no muestre señales evidentes, es probable que ciertos componentes hayan sufrido desgaste.
Hacer una revisión completa tras las vacaciones es más que recomendable: es clave para tu seguridad, eficiencia y economía a medio plazo. A continuación, te explicamos qué elementos debes revisar y por qué es importante hacerlo cuanto antes.
Durante los viajes veraniegos, los neumáticos han soportado altas temperaturas, asfalto abrasador y largas distancias.
¿Qué revisar?
► Profundidad del dibujo (mínimo legal: 1,6 mm; lo recomendable: cambiar antes).
► Presión adecuada para evitar sobreconsumo y pérdida de adherencia.
► Signos de desgaste irregular, cortes, grietas o abultamientos.
¿Cuándo cambiarlos?
► Si notas vibraciones o desgaste desigual.
► Si ya estás pensando en preparar el coche para el invierno, valora los neumáticos de invierno para una conducción más segura con frío y lluvia.
Durante los viajes, sobre todo si has circulado por montaña o con mucho tráfico, los frenos han trabajado intensamente.
¿Qué comprobar?
► Estado de las pastillas y discos.
► Nivel del líquido de frenos.
► Posibles ruidos, vibraciones o pérdida de eficacia al frenar.
¿Cuándo acudir al taller?
► Si el pedal se hunde demasiado o sientes que el coche tarda en detenerse.
► Si notas chirridos, podría ser hora de cambiar las pastillas.
El calor puede afectar negativamente al nivel y rendimiento de los líquidos del coche.
¿Qué revisar?
► Aceite del motor (nivel y aspecto).
► Refrigerante.
► Líquido de frenos, dirección y limpiaparabrisas.
¿Cómo saber si el aceite necesita cambio?
► Si está oscuro, con partículas o si has superado los kilómetros recomendados.
► Un aceite en mal estado reduce el rendimiento y pone en riesgo el motor.
Las altas temperaturas del verano pueden acelerar el desgaste de la batería, afectando al arranque y a los sistemas eléctricos.
¿Qué debes hacer?
► Revisar los bornes y eliminar la corrosión.
► Comprobar el voltaje y el estado general de la batería.
► Valorar el estado del aire acondicionado, muy usado durante el verano.
Consejo clave:
► Si la batería tiene más de tres años, hazla revisar por un profesional cuanto antes.
El interior y el exterior de tu coche sufren más de lo que parece durante el verano. Arena, polvo, insectos, restos de sal o humedad pueden acelerar la corrosión.
¿Qué limpiar?
► Carrocería con lavado manual y cera protectora.
► Interior (alfombrillas, tapicería, salpicadero y maletero).
► Filtros de aire del habitáculo, para mantener una buena calidad de aire.
Revisión post-verano: un gesto que marca la diferencia
Después de disfrutar del verano, no olvides cuidar el vehículo que te acompañó en cada trayecto. Una revisión completa mejora tu seguridad, previene averías y alarga la vida útil del coche.
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